Forzosamente, porque ni ha concluido ni he podido verlo todo. Lo primero a destacar, que la programación se deja llevar por la saludable brisa de aire fresco común a otros festivales de jazz patrios (el Viajazz, por ejemplo) dando cabida a artistas adyacentes al género y de enorme interés, al menos para el que suscribe. No vi a Uri Caine, del que me han hablado maravillas, ni a Harry Connick Jr., pero sí a Tortoise y Richard Bona. Me perderé el resto por motivos de curro, aunque me hubiese encan [...]
Leer más...