jueves, 06 de marzo de 2008

En este mundo de medias certezas en el que todo es relativo, al menos tengo la seguridad de algunas cosas respecto a mí mismo, por ejemplo: a) me encanta la música b) también la combinación gambas-cerveza c) no soy maricón. Precisando sobre el punto c, he de explicar que utilizo el término “maricón” tal y como lo empleaba Truman Capote, al que la palabra “homosexual” sonaba como demasiado clínica y al que repugnaba el término “gay” (“es como si tuviese una enfermedad o algo” decía, “¡lo que yo soy es un maricón!” ); es decir, sin ánimo despectivo alguno. Pues sí, ya desde muy joven tuve que resignarme a la perspectiva de que mis objetivos iban a ser drásticamente reducidos a la mitad, de que mi vida sexual estaría limitada a la monotonía de tías y sólo tías. Y el caso es que, especialmente de jovencito, mi aspecto podía dar lugar a engaño; a saber, barbilampiño, esmirriado, vestido con ropa llamativa. A lo mejor por eso en algunas de mis primeras actuaciones algún pardillo, seguramente aturdido por una indigesta combinación de Bacardi y polistrón, llegó a gritarme “¡maricón!” desde el público. Pero bueno, a mí en esa época me fascinaba gente como David Bowie, los Cure, Lou Reed,  tipos no muy machotes que daba la casualidad que se lo montaban con unas tías despampanantes. Pues vaya con los “ambiguos”, ¿no?

Bien, a lo que iba, hace poco mi amigo J. me comentaba que todos los heteros somos homosexuales que no hemos salido del armario, teoría muy extendida entre ellos, por cierto. Yo le hice ver que se equivocaba con el argumento, para mí incontestable, de que cuando veía una película porno y aparecían dos maromos montándoselo la cosa, inevitablemente, decrecía. Tampoco una obra con sus obreros sudorosos, el colmo de la líbido para mi amigo B., consigue despertar mi atención. Pero ¿y si alguna vez nos da por catalogarnos bajo su punto de mira? Ya que, en el fondo, todo es cosa de unas cuantas hormonas más o menos, y de que las palabras sólo son palabras –como dice una canción mía-, los tíos podríamos dividirnos en a) maricón completo b) medio maricón, o bisexual, los que más triunfan c) un poco maricón, o “heteros no demasiado machotes” y d) nada maricón. Yo soy claramente de la c, porque por ejemplo, detesto el automovilismo y los toros, me encanta bailar y tantas otras cosas sospechosas. ¿Y si nos referimos a los políticos, ahora tan en boga? Está claro que ZP y Rajoy serían claramente “un poco maricones” mientras que González y Aznar (en el caso de este último su comentario sobre el vino y la conducción es definitivo), “nada maricones”. En el fondo, nada más difuso que la terminología. Y la sexualidad, claro.

(Artículo publicado en ADN Málaga el 6-3-08).


Publicado por Javier_Danza @ 12:48
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Publicado por MEGAMARICON
viernes, 21 de marzo de 2008 | 4:16
HOLA JAVIER! SOY UN COMPLETO MARICÓN Y DEBO DECIRTE QUE ME HA ENCANTADO SABER QUE ALGUNOS HETEROSEXUALES COMO TÚ APOYAIS CON TOTAL NATURALIDAD LA CAUSA GAY FRENTE A TANTA INTOLERANCIA COMO SE VE POR AHÍ.RECONOCER QUE SE TIENE UN LADO SENSIBLE SIENDO HETERO ES,POCO MENOS,QUE UN ACTO DE VALENTIA,SOBRE TODO EN CIERTOS SECTORES DE LA SOCIEDAD.YO ME SIENTO ORGULLOSO DE SER MARICÓN Y ME GUSTA ESTA PALABRA PORQUE PARA MI LA TENDENCIA SEXUAL NO ES UN INSULTO SINO UN REGALO MARAVILLOSO DE LA VIDA.HAY QUE DESPOJAR A LAS PALABRAS DE LAS MALAS INTENCIONES,NEUTRALIZAR SU EFECTO NEGATIVO Y CONVERTIRLAS EN VEHÍCULOS DE AMISTAD Y ESO CREO QUE LO PLASMAS MUY BIEN EN TU ARTÍCULO.MUCHAS GRACIAS.BESOS DE TU AMIGA TINA.
Publicado por FEO_MONTES
jueves, 10 de abril de 2008 | 23:50
HOLA JAVIER, un abrazo desde Málaga. Soy Antonio, como casi todos los malagueños del 74 y metido en el mundillo de la música, no tenía mas remedio que serseguidor de vuestras aventuras musicales. De rebote me encontré tu blog... Y HE DESCUBIERTO QUE SOY UN POCO MARICÓN... QUE ALEGRÍA MAS GRANDE PODER AUTODEFINIRSE, NO?. Me ha encantado la soltura con la que has tocado este tema y el artículo en su totalidad no tiene desperdicio. Supongo que tendrá su copyright, pero quisiera pedirte permiso para copiarlo y publicarlo en mi space (yo no llego aun al blog, yo voy por lo fácil, aunque también mola, eh?). Supongo que mediante este medio podrás contestarme, o si no por mail: montesola@hotmail.com. Es un espacio de entrada restringida, solo para conocidos, pero creo que merece la pena que disfruten de esto como lo he hecho yo.
Muchas gracias por todo y lo dicho, me alegro de reencontrarte donde menos lo esperaba.
Un abrazo, cuidate. Antonio